Molino y fragua de San Miguel

El molino de San Miguel es una joya de la arquitectura popular burgalesa. Es un molino de agua de origen medieval y, según dicen, el más antiguo en funcionamiento de Castilla y León.

Por su uso, es un molino harinero cerealero, destinado a moler cereales para consumo de los animales.

HISTORIA

En la época medieval el molino era propiedad de los señores y los campesinos tenían que acudir a ellos y pagar una determinada cantidad de grano o harina, llamada “moltura”, que en Castilla y León se conoce con el nombre de “maquila”.

Con el paso del tiempo, el molino pasa a ser propiedad de órdenes religioso-militares, abadías, señoríos laicos y cabildos o monasterios, que ejercen el monopolio del transporte del grano y la harina.

En la edad media el molino era fundamental para la economía y más en esta zona, que era exclusivamente agrícola cerealera y los cereales, para ser útiles, debían estar molidos.

En 1996 se arreglaron las paredes exteriores y el tejado.

 

MUSEO ETNOGRÁFICO

Con la idea y la ilusión de mantener viva la pequeña historia del pueblo se crea en 1994 el Museo Etnográfico.

El museo da acogida a numerosos objetos utilizados en el pueblo, a través del tiempo, en la labranza, siega, trilla, cocina, horno, molino, iglesia, etc.

En la actualidad, mientras se prepara un local adecuado para la instalación del museo, el material se encuentra repartido entre el Lavadero, el Molino, el Caseto de los Pobres y el Horno.

 

LA FRAGUA

En 1999 en los locales del antiguo “potro” y del “coladero”, que se encontraban hundidos y abandonados, se reconstruye el edificio para albergar la Fragua.
Desde su inauguración, enero del 2000, la Fragua está a disposición de cualquier vecino.

 

Todos los años se realiza un curso de forja y soldadura. Los profesores son Saturnino Moral y Máximo San Martín.